24 may, 2010

Escrito por Gabi Caccia en Artículos | 9 comentarios

Creer o no creer, es tú opción.

Creer o no creer, es tú opción.

La vida es una revelación

Primero, es necesario que te abras a la posibilidad de que hay muchas cosas que no sabes, y de que no todo lo que conoces es lo único que existe.
Abrirte a que existe una inmensa diversidad de maneras de pensar. Todos tenemos puntos de vista diferentes y, cuando respetamos a los demás y a las diferentes ideologías, inicia el verdadero camino hacia la espiritualidad y al encuentro con Dios.

En el mejor de los casos, todas las palabras son sólo un pequeño punto de partida para empezar a cultivar tu propio reconocimiento interior, la apertura de tu conciencia más íntima y verdadera, aquella donde radica tu ser. El problema con las palabras es que limitan porque son insuficientes. Y en lo concerniente a Dios, éste no puede ser limitado por conceptos y palabras: es absoluto e inexplicable. Solamente se puede llegar a él por medio de una honda conexión espiritual, intraducible. ¿Cómo pueden tu percepción y entendimiento ser suficientes para sentir la grandeza del Creador?

El lenguaje verbal es un instrumento creado por nosotros, los humanos, para la comunicación entre humanos. Dios es todos los lenguajes conocidos y también los no conocidos; es decir, ni todos los lenguajes, dialectos, idiomas terrestres o universales
juntos podrán describir jamás ni una milésima parte de Dios.

Iniciemos por comprender que nosotros somos Dios, en el sentido de nuestra esencia. Cuando aceptemos esta certeza, tan difícil de concebir, habremos dado un paso muy importante, sin que intervenga el lenguaje ni las palabras. Cualquier pequeña desviación y obstrucción interior, es un obstáculo para el entendimiento. Por ello, para encontrar el sentido del significado de Dios, es muy importante enfocar nuestra atención en la eliminación de estos obstáculos, paso a paso, escalón por escalón, piedra por piedra. Sólo entonces tendremos un destello de la luz y sentiremos la dicha infinita, como las notas que plasma un músico con su sinfonía armoniosa. “Sentir” es y será, porque únicamente cuando te permites “sentir” le das significado a tu vida. Y al hacerlo podrás
empezar a saber quién es Dios.

Un obstáculo común son las enseñanzas que hemos recibido de varias fuentes sobre cómo es Dios. Las tenemos tan arraigadas que no podemos evitar una idea, aunque sea
inconsciente, de que Dios es alguien que actúa, decide y dispone arbitrariamente y a voluntad. Y, además, creemos que todo esto es justo. Considero que es falso, ya que Dios Es.

Las leyes que nos han impuesto sobre lo que significan los actos de Dios, han propiciado un desconocimiento real de lo que esto son y por lo tanto nos desconocemos también a nosotros mismos y a los demás. Así, lo buscamos una y otra vez en todas partes e invertimos una gran cantidad de tiempo y energía para encontrar su significado. Nos desgastamos emocionalmente en el camino que recorremos para encontrarnos con Él.

Mientras éste sea el concepto de realidad que abracemos, seguiremos buscando algo que jamás encontraremos, ya que lo buscamos en el lugar equivocado y sin sentido alguno.
Dios es la vida y es la fuerza vital. Piensa en esta fuerza
vital como en una corriente eléctrica, dotada de inteligencia suprema. Esta corriente está ahí, dentro de ti, de mí, alrededor y fuera de ti, de mí y de todos. Depende de nosotros cómo la usamos.
Podemos utilizar la electricidad para propósitos constructivos o destructivos, lo cual no hace que la corriente eléctrica sea buena o mala. Esta corriente de poder es un aspecto importante de Dios y es uno de los que más nos tocan.
Quizá te preguntes si Dios es personal o impersonal. Dado que los seres humanos experimentamos la vida con una conciencia dual, tendemos a creer que una cosa o la otra es la verdad. Sin embargo, Dios es ambos. El aspecto personal de Dios no significa personalidad porque Dios no es una persona, no reside en un lugar donde se le pueda buscar. Dios habita en Todo ser vivo, en todos los universos.

Así que Dios habita en ti, en mí, en todos y en todo; en la belleza de la Creación, en el conjunto de manifestaciones de la naturaleza. Y la experiencia de Dios se siente primero dentro de uno mismo: ésta es la más grande de todas las experiencias. El resultado de ella será una Común-Unión con los demás, sin que interfiera en tu paz ni tengas la necesidad de cambiar a nadie.

Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios; es decir, somos completamente libres para elegir y constantemente lo hacemos. Dios jamás forzará, nunca nos obligará a vivir en la dicha, la luz o el gozo si no lo deseamos. Podemos hacerlo o no, y aún así Dios seguirá expresando su amor.
Cuando tenemos dificultad de entender la justicia del Universo y la responsabilidad por nosotros mismos y nuestra propia vida, evidentemente pensaremos que Dios es el responsable de lo que nos acontece todos los días. Y no es Dios quien es injusto, sino que la injusticia es provocada por la falsa percepción que tenemos de nosotros mismos.

Piensa en este instante en todo lo que has hecho en tu vida hasta ahora: te darás cuenta de que siempre has elegido. Quizá dándole el poder a los demás, creyendo que tú no tienes poder sobre ti; si es tu caso, puedo asegurarte que te sientes víctima y te descalificas totalmente. Quizá en este instante tomes más conciencia de que tú eres quien ha optado por lo que has vivido; si es tu caso, estás dando el paso más grande de tu vida que es tomar responsabilidad de ti mismo.

De ahora en adelante, cuando elijas, lo harás con más conciencia de lo que piensas, sientes y haces; sabrás que lo que hagas es resultado de lo que tú deseas, por muy absurdo que te parezca. Si buscas una respuesta sincera y tienes el valor de enfrentarla,
entenderás la causa y el efecto en tu vida a partir de hoy.

El Universo es un todo y la humanidad es una parte orgánica de él. Experimentar a Dios es darte cuenta de que eres una parte integral de esta unidad. Sin embargo, en el estado
presente de desarrollo interior en que nos encontramos la mayoría de los seres humanos, únicamente podemos experimentar a Dios bajo el aspecto dual, de la conciencia reactiva, viviendo una ley automática. Todos los seres humanos operamos bajo la conciencia dualista.
La buena noticia es que Dios está en nosotros y crea a través nuestro. Cuando tenemos un acercamiento erróneo hacia Dios, esperamos de una manera u otra que actúe por nosotros. Y entonces vivimos desilusiones inevitables sobre quién es Dios y probablemente lleguemos a dudar de que nos escuche, o incluso de su existencia.

Si esperas que las respuestas provengan de una fuente externa a ti, entonces estás en el camino equivocado. Sólo cuando contactes al Creador dentro de ti, podrás ver y comprender las respuestas. Estarás manifestando el poder que Dios nos ha conferido al habernos creado a su imagen y semejanza. Y es en ese momento que Dios se vuelve parte personal de nosotros.

Es así que nos volcamos en una energía creativa y activa. Sabemos que constantemente estaremos en cambios internos, ya que nuestra conciencia se habrá expandido y nos concebiremos como un Ser ilimitado.
Cuando te descubres a ti mismo y, en consecuencia, descubres el papel que estás desempeñando en la creación de tu vida, realmente te adueñas de ti mismo, te empoderas, dejas de ser manejado o manipulado y también dejas de manipular y manejar a los demás. Tú tienes que descubrir esto solo porque te corresponde a ti, ya que tienes el regalo de poder elegir. Si alguien te forzara a ello para salvarte del sufrimiento, jamás podrías ser una criatura libre. Se te estaría quitando la herencia que te corresponde por derecho de nacimiento. El verdadero significado de la libertad es que nadie puede usar ningún tipo de fuerza para obtener resultados.

Es posible que te acerques a pedir ayuda para clarificar y limpiar tu mente de las ideas erróneas sobre ti mismo, pero aun el coach de vida y/o terapeuta son los seres humanos, al igual que tú. El papel del sanador es ayudarte a reconocer que todos tenemos heridas emocionales y que cuando las sanamos podemos encontrar quiénes somos en verdad.

En mi consulta privada, cuando la gente me llega a decir: “Gabi, vengo contigo para que me digas cómo puedo ser feliz”, mi respuesta siempre es: “Yo sólo soy responsable de mi felicidad. Si te digo cómo puedes ser feliz, te estaría quitando algo que te corresponde a ti.” Buda decía: “Si encuentras un maestro, mátalo.” Decirle a otro ser humano cómo y qué debe hacer es un papel que no nos corresponde.

Fuente:
Libro “Tú abres la puerta de la Felicidad”
Gabi Caccia.

  1. Excelente tu articulo Gaby. Cuando le damos la oportunidad a la vida de sorprendernos y pérmitimos que Dios actue sin querer nosotros manipular cada momento es SORPRENDENTE lo que ocurre a nuestro alrededor. Es DIOS manifestado en su grandeza, alegria, y regocijo. Lo unico que tenemos que hacer entonces es como tu dices SENTIR y agradecer la oportunidad de vivirlo. Un abrazo !

  2. NO SE PUDE COPIAR! QUERÍA COPIARLO PARA Q LO LEYERA MI MADRE! PERO NO SE PUDO1 Q LASTIMA! PERO ESTÁ SUPER INTERESANTE GABI
    UN BESO!!!!!

  3. Hola Cristy, lo puedes imprimir, es mejor!!!

    Un beso.
    Gabi

  4. Cristy hay un botón en la parte de abajo en donde lo puedes compartir en Facebook, twitter, my space.
    Un beso.
    Gabi.

  5. GABY GRACIAS POR COMPARTIR TU SABIDURIA ME SIENTO ME SIENTO MUY AFORTUNADA DE HABERTE CONOCIDO ERES UNA GRAN INSPIRACION EN MI VIDA ERES UNA BENDICION GRACIAS

  6. Cristy hay un botón en la parte de abajo en donde lo puedes compartir en Facebook, twitter, my space.
    Un beso.
    Gabi.

  7. GRACIAS… MIL GRACIAS GABI EN ESTE MOMENTO FUE TAN OPORTUNO

    YO ESTOY SALUDABLE Y VIVO FELIZ GRACIAS. UN ABRAZO TU AMIGA LUPITA.

  8. adriana monica torres lara dice:

    GRCIAS POR DARME LA MANO CUANDO LA OCUPO ESTA LECTURA ME HA DEGADO MUCHA RIQUEZA PARA TRANSMITIRLA CON TODOS LOS QUE CONVIVO TU MISION ES MUY COMPROMETIDA PARA TU SEMEGANTE DIOS TE VENDIGA POR LOS REGALOS QUE ÉL MISMO TEDA

  9. Adriana,
    Me da mucha alegría saber que mi libro y los artículos que escribo son de utilidad para todos ustedes,
    Gracias por ser parte de este proyecto de amor hacia la transformación de las personas en maravillosos seres humanos.
    Un abrazo con amor
    Gabi Caccia

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